sábado, 17 de octubre de 2009

Poema I

Cada hora renuncia  a la hora
en estas paredes de hospital
los pasadizos verdes
llaman a la oscuridad
llenan tu cuarto de encierro.

Cierro los ojos y 
 siento tu cuerpo que tiembla,
mi memoria oscura,
tu respiración cada vez más lenta,
me ahoga,
me deprime,
me consume,
y en soledad,
quisiera escuchar el tic tac constante y fuerte,
que me recuerda a tu respiración.

Pero el espacio se acorta,
tu  mirada, la mas gris de todas,
busca un perdón .
Te miro,
te hablo,
y obtengo de ti,
una lágrima que pinta la eternidad,
con mis manos cierro tu adios
y calmo mi dolor.

La habitación, como mi cuerpo, tiritan con tu ausencia,
y otra vez los recuerdos
que me arranca la serenidad.
Tu tiempo ya no pertenece al mio,
y tus labios solo reflejan la ausencia de tu alma,
la palabra que te aferra a la vida se fue hace instantes.

Busco tus ojos,
busco un hilo de vida,
busco que seamos los de antes,
busco que la eternidad te deje.
Y que la oscuridad no someta tu alma. 
 

2 comentarios:

  1. que turbia y dolorosa poesia. Muy bien redactada en general. Que fue lo que te inspiro?

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  2. Gracias, lo que me inspiro fue mi abuelo, que en paz descanse.

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